Sáb. May 18th, 2024

Por Oscar Díaz Salazar

Por oportuna y por contundente, es doblemente buena la reacción del presidente municipal de Tampico, -con licencia- y candidato a diputado federal por el distrito ocho, Jesus Nader, a la propuesta, ocurrencia y compromiso, de Xochitl Gálvez, de clausurar definitivamente las refinerías de Cadereyta y «Tampico» (sic), en los primeros seis meses de su gobierno.

El mismo día en que la candidata de la coalición gelatina, PRI, PAN y PRD, ofreció cerrar las refinerías, con el pretexto del cuidado del medio ambiente y el ánimo de provocar el debate en un tema que es muy caro e importante para la 4T, los progresistas, los nacionalistas, los morenos, y los obradoristas, el alcalde de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, se manifestó en contra de la iniciativa, y de la misma forma lo hizo el hoy candidato de la misma coalición, Chucho Nader.

Afirmó que fue muy buena la respuesta de Chucho Nader, porque al margen de las consideraciones ecológicas, del gran debate que persiste sobre el manejo de los hidrocarburos y de la fuerte crítica a PEMEX, el candidato Chucho Nader tuvo la oportunidad, y la aprovechó muy bien, de mostrar que como legislador federal pondrá el interés de sus (posibles) representados, por encima de las consignas partidistas y la línea dictada desde CDMX.

En su boletín de prensa y en sus declaraciones, Chucho Nader es tajante al oponerse al cierre de la refinería Francisco I Madero, ubicada en Ciudad Madero, aunque matiza su rechazo al mencionar la necesidad de modernizar la refinería para moderar las emisiones, y referirse a la conveniencia de invertir en fuentes energéticas limpias y renovables.

La refinería de Madero ha sido una de las más importantes palancas de desarrollo económico de la región, es el sustento de miles de familias, ha sido la principal escuela y difusora de la cultura industrial. La refinería de Madero es el testimonio vivo y productivo del origen de la industria petrolera de nuestro país.

Con esa declaración de la candidata neoliberal, es posible que logre un poco de atención, pero es evidente que genera rechazo en una región que vive de esa industria, que depende precisamente de la factoría que quiere cerrar la candidata.

Pero con mucha inteligencia, Chucho Nader le dio el giro al problema y lo convirtió en oportunidad, la oportunidad de declarar que como legislador será intérprete fiel del interés de sus representados, y no de indicaciones, «línea» de su grupo parlamentario o intereses «de arriba».