Mié. May 22nd, 2024

La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

A decir de los indicios más sólidos, el liderazgo hegemónico en el sur de Tamaulipas, luego de los resultados de las elecciones presidencial, federal y local, será el del panista Chucho Nader. La reciente persecución del líder del panismo reynosense –Francisco García Cabeza de Vaca, quien de nuevo anda a salto de mata huyendo de la Fiscalía General de la República (FGR)– y la decisión de MORENA –sobre todo Mario Delgado, que insiste en cambiar pesos por libertad– de postular para la presidencia de Madero al príncipe del guachicol, Erasmo González Robledo, delineó un escenario regional propicio para la consolidación del liderazgo político regional del alcalde porteño.

Nader, va por la diputación federal; y al parecer va solo: el morenismo maderense, se colige, resguardará sus esfuerzos para apuntalar la candidatura de Claudia Sheinbaum a la presidencia.

Con el lopezobradorismo a medio motor, Erasmo sale debilitado; lo que ocurrirá inversamente proporcional, con el candidato del prianismo; sobre todo, si es Andrés González Galván que hará sufrir al guachicolero, con el efecto ósmosis, generado por el poder de Nader.

González Robledo, trae marca. MORENA, está muy por arriba de los otros partidos en la urbe petrolera. Con rostro y apellidos –es decir: con Erasmo y, la contienda se empareja: existe un empate técnico; hay menos de 5 puntos de diferencia entre los guindos y los azules en territorio oseguerista– la contienda se vuelve incierta.

Nader se ve imparable.

Y más, cuando su adversario dentro del panismo tamaulipeco –Cabeza de Vaca– parece ir en evidente declinación. La ola Nader, podría definir las alcaldías de Tampico y Madero. El puerto, lo tiene en la bolsa con su candidata y la sede de la refinería más potente del golfo norte, la elevó a niveles competitivos sorprendentes incluso para el morenismo.

¿Por qué Chucho, se ha empecinado por llevar de compañero de fórmula a Andrés González?
Primero: es el de más amplios consensos entre la sociedad maderense desde su posición del PAN y del PRI.

Segundo: el candidato de Nader, tiene vínculos muy estrechos con la familia petrolera de Madero, su padre, Guadalupe González –ex alcalde maderense– ha mantenido una estrecha cercanía con el sindicato petrolero como con los trabajadores de PEMEX.

Tercero: Chucho va por la estrategia de ganar-ganar. González Galván, en Madero, le sumaría votos para sacar sobradamente la diputación federal con cabecera en Tampico; en tanto, Chucho, le anexaría sufragios a la campaña de Andrés para inyectar potencia a la diputa por la alcaldía.

Cuarto: es la oportunidad de Nader, de emerger como el factor dominante del panismo tamaulipeco. En otras palabras: el alcalde azul, le meterá todos los recursos políticos para levantarse como el factor triunfador de más amplio espectro en la entidad. Sobre todo, cuando pasarán muchas lunas para que los astros se pongan en línea –de nueva cuenta– a favor suyo.

Más claro: pasarán décadas para ver otro paisaje sociopolítico tan sonriente y amigable para el presidente municipal del puerto.

¿Alguien supone que Chucho dejará pasar esa oportunidad?

Quinto: ¿Hacia dónde moverá su adhesión el magisterio? No se sabe aún; lo que sí se conoce, es el rechazo de Erasmo al profesorado –se infiere: sigue con su visión delincuencial de la política–; y viceversa: la repulsa de los profesores, es casi generalizada contra el príncipe del guachicol.

Algo está haciendo bien Nader.

Si pudo superar sus diferencias con los Cabeza de Vaca –y sobrevivir en el intento–, todo desafío político que se le presente, será un flan.

Erasmo, tiene ante sí, muchos días y noches, de agobios y padecimientos.