Jue. May 30th, 2024

AGRIDULCE, EXPRESIONES y MÁS.
Mtro. José A. Ordóñez González.


A partir de la llegada del extinto panista ALONSO LUJAMBIO, el Instituto Nacional de Trasparencia, Acceso a la Información y Protección de datos personales (INAI) se inclinó a la derecha y lejos de garantizar el principio de máxima publicidad informativa, inició una etapa de encubrimiento que, lamentablemente, se profundizó en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Con XIMENA PUENTE DE LA MORA, el INAI  permitió que responsables de delitos de todo tipo –corrupción, malversación de fondos, fraude fiscal, lesa humanidad, lavado de dinero, narcotráfico– borrar de sus archivos en internet las informaciones sobre esos ilícitos, para que la gente ya no llegase a conocer ese historial corrupto.

Un caso emblemático de lo anterior es como el INAI encubrió la ruta del dinero con el cual el secretario de Relaciones Exteriores y exsecretario de Hacienda, LUIS VIDEGARAY, pagó su casa en Malinalco, Estado de México.

Cabe recordar que ese inmueble está ligado al escándalo de la llamada casa blanca (residencia a todo lujo) de Angélica Rivera, pues también fue adquirido al contratista JUAN ARMANDO HINOJOSA, a través de su empresa Grupo Higa.

De acuerdo a la versión del INAI, Videgaray pagaría con Obras de Arte la tercera parte de los 7.5 millones de pesos que costó su lujosa mansión y adelantó que esa información era confidencial, al aducir simple y llanamente que, sobre dicha información, no se estableció el interés público de la misma.

Solo que al INAI se le olvidó unos pequeños detalles: antes de ser secretario de Hacienda, VIDEGARAY fue servidor público en el Estado de México -donde por cierto el Grupo Higa hacía obra pública – y que fue el principal operador económico de la campaña presidencial de ENRIQUE PEÑA.

Respecto a los dos comisionados del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información Gubernamental y Protección de Datos Personales (INAI), el presidente ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR afirmó que vetó los nombramientos aprobados por el Senado y agregó que dicha dependencia no sirven para nada, que solo era una fachada para encubrir las corruptelas de los funcionarios.

El INAI se creó en el 2002, en el sexenio de VICENTE FOX y lo primero que hicieron los entonces comisionados fue aceptar la propuesta presidencial de mantener en secreto la lista y los expedientes de todos los que se beneficiaron con condonación de impuestos, que habían ayudado a Fox en la campaña.Que bonita familia.

Además, en el sexenio de PEÑA NIETO, ocultaron la información relativa al caso de corrupción de Odebrecht al declarar que el expediente era secreto, imagínense ustedes cuando se trata del instituto de la transparencia.

Claro que ahora se comportan al revés, están empecinados en hacer ver mal al gobierno de la 4T, solicitando informes de hasta la cantidad de rollos de papel de baño que se gastan en palacio nacional. De ese tamaño es su encomienda como organismo controlado por los de oposición derechista.

Mantener a la burocracia del INAI nos cuesta a los mexicanos la friolera cantidad de $1000- Mil millones de pesos.

Otro dato relevante que no debemos soslayar es que, para la fiscalización y debida aplicación de los recursos públicos y para el combate a la corrupción, existen: 1- La oficina de la Función Pública; 2- El Poder Legislativo, primero, con la facultad de aprobar el presupuesto y de darle seguimiento al ejercicio del gasto; 3- La Auditoría Superior de la Federación; 4-La Fiscalía Anticorrupción; 5- La Fiscalía General de la República, entre otras.

Y habría que agregar qué las dependencias del gobierno federal y organismos del Poder Judicial y del Poder Legislativo están obligados a informar sobre la aplicación del gasto, amen que en cada una de las Secretaría de Gobierno y órganos autónomos existen las Contralorías.

A mis lectores les comento que una buena propuesta sería desaparecer el INAI y que sus funciones y obligaciones legales pasaran a la Auditoría Superior de la Federación, o a la Función Pública, que ya existe, y tienen similares atribuciones.

Lo AGRIDULCE del asunto expuesto  es que sin que esté resuelto el tema, la oposición se anticipa y condena lo sucedido, derivado del veto presidencial a la primera propuesta de dos de los integrantes del pleno del INAI, argumentando que con ello el gobierno pretende que no se exhiba la creciente corrupción y transas del gobierno. Sin embargo, a estos ingratos nunca los vimos alzando la voz por la evidente corrupción y delitos cometidos por CALDERON y su esbirro GENARO GARCÍA LUNA, tampoco nada dijeron de la lacerante corrupción que imperó en el sexenio de PEÑA NIETO. Ya sabemos que la mayoría de ellos son doble cara, que ahora se erigen en salvadores de la patria, cuando ven sus privilegios acabados.

Al final, el meollo del asunto es el acceso a la información, que hoy en día no puede generarse en las otras instituciones del gobierno. Primeramente, se tendrían que adecuar las normas jurídicas a la legislación mexicana, para desaparecer al INAI y posteriormente trasferir o pasar sus funciones a otra dependencia. Coincido con el presidente AMLO, el INAI no sirve para nada y debe desaparecer, que se encargue la Auditoría Superior de la Federación y démosle para adelante. ¡HE DICHO ¡