Jue. May 30th, 2024

Por Oscar Díaz Salazar

Quienes han acompañado al presidente López Obrador en la larga lucha por llegar a la presidencia, para buscar la transformación del país, saben de la importancia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en ese movimiento, y también saben porque dejó de ser útil en ese propósito de llegar al gobierno para establecer la agenda que señala: “por el bien de todos, primero los pobres”.

El PRD dejó de ser útil al proyecto de López Obrador, (y de miles de mexicanos), entre otras razones porque la política de permitir, tolerar y auspiciar a las expresiones internas, -corrientes para los detractores-, terminó por fragmentar al partido y establecer la agenda, los compromisos, las alianzas y los bisnes de una expresión, los Chuchos, proclive al diálogo, la negociación, la cesión y la entrega al gobierno.

De ahí se entiende la razón para que en los Estatutos de MORENA se prohibiera explícitamente, en su artículo 3, la creación y existencia de expresiones, grupos, corrientes, clubs, etc.

Los fundadores de morena establecieron cláusulas para evitar que se replicaran las “ondas gruperas”, como las que existen en el PRD, porque así lo permiten sus reglas.

Les comparto lo que dice el Estatuto de MORENA

Artículo 3°. Nuestro partido MORENA se construirá a partir de los siguientes fundamentos:

f. No permitir ninguno de los vicios de la política actual: el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de otras y otros, la corrupción y el entreguismo;

g. La afiliación será individual, personal, libre, pacífica y voluntaria, sin corporativismos de ninguna índole; sin que se permitan facciones, corrientes o grupos que vulneren la soberanía del partido, es decir, su capacidad exclusiva de dirección general;

Hasta aquí la transcripción parcial del documento básico de morena.

Es pertinente dar a conocer esta información, que seguramente no conocen ni comprenden los que vienen del PRI, como es el caso del junior del gobernador, Américo Villarreal Santiago, que hoy es protagonista de un intenso activismo al frente de una agrupación, AVANZADA, que a semejanza del Vamos México de Marta de Fox, se nutre de recursos públicos (humanos), tráfico de influencias y que evidentemente opera como una corriente (muy corriente) de morena, partido en el que el junior del gobernador es Consejero Estatal, además de ser propietario a trasmano del Partido Verde.

Los militantes de morena deben recordar aquella máxima que afirma: quien no conoce su historia, está condenado a repetirla.