Sáb. May 18th, 2024

HACE UN AÑO CUANDO UNA DE SUS COMPAÑERAS ENFRENTÓ UNA SITUACIÓN DE ACOSO ESCOLAR Y UNIDAS POR EL ARTE VISIBILIZAN LAS VIOLENCIAS QUE VIVÍAN EN ESE MOMENTO

Oaxaca, EFE. – La rabia mezclada con el arte formó la colectiva “Oaxaperras” en el sur de México, donde con la gráfica y una máscara diseñada por ellas mismas denuncian a profesores universitarios que les provocan daños físicos y psicológicos, a quienes evidencian con la etiqueta de “bestias”.

Esta agrupación denuncia la impunidad y la tolerancia institucional a maestros acosadores de la Universidad Autónoma Benito Juárez de la ciudad de Oaxaca (UABJO).

La colectiva, integrada por egresadas y alumnas de la UABJO, surgió hace un año cuando una de sus compañeras enfrentó una situación de acoso escolar y unidas identificaron que compartían la pasión por el arte que les ayudó a visibilizar las violencias que vivían en ese momento.

Para evidenciar las características de estos académicos, crearon un manual de protección llamado “bestiario” que difunden entre sus compañeras. 

Ahí, en hojas de 15 por 20 centímetros plasman los nombres, características, modus operandi, hábitat, frases comunes y nivel de peligrosidad de la persona convertida en sus trazos en una bestia deforme.

Entre ellos, por ejemplo, está el “académicus benyaminiano”, un ser de dos cabezas, una de orejas puntiagudas y la otra con cuernos, con ojos de donde salen hilos rojos que utiliza como armas para atrapar.

“Hice este pensando en un exprofesor, es un investigador muy importante”, explica en entrevista para EFE una de las integrantes de la colectiva que se autonombra para protegerse “Zorra bien perra”.

“Acá se supone que son dos cabezas porque enseña dos caras en realidad, siempre está intentando reclutar tesistas (estudiantes en proceso de titulación profesional). Su mirada y su poder alcanza o se extiende, siempre está intentando enredarte”, advierte.

Entre ellos, por ejemplo, está el “académicus benyaminiano”, un ser de dos cabezas, una de orejas puntiagudas y la otra con cuernos, con ojos de donde salen hilos rojos que utiliza como armas para atrapar.

“Hice este pensando en un exprofesor, es un investigador muy importante”, explica en entrevista para EFE una de las integrantes de la colectiva que se autonombra para protegerse “Zorra bien perra”.

“Acá se supone que son dos cabezas porque enseña dos caras en realidad, siempre está intentando reclutar tesistas (estudiantes en proceso de titulación profesional). Su mirada y su poder alcanza o se extiende, siempre está intentando enredarte”, advierte.

PROFESORES PELIGROSOS

Hay otro ser que en la escala de peligrosidad del bestiario gráfico alcanzó el nivel de peligrosidad 10 de 10 y lo nombraron como “Cerdus evangellis” y es el académico que, de acuerdo con la descripción del bestiario, “se acerca a las estudiantes cuando ellas tienen un momento de recreación para abrazarlas a la fuerza”. 

A este personaje los dibujaron representando una entidad que posee tres lenguas rojas.

“Zorra”, quien lleva consigo una máscara de color café representando el animal con quien se identifica para protegerse, se acompaña con su amiga “Cachorra 1”, y juntas se encargan de difundir las actividades y el manual. 

“Y (dijimos): vamos a hacer un bestiario para avisar a las compas (compañeras) que hay ciertas actitudes y ciertos personajes dentro de la institución que están ejerciendo violencia, pero también sin tener ningún problema por mencionar nombres o poner imágenes y quisimos así formar una propuesta de denuncia”, describe.

Para nutrir el bestiario, cada estudiante proporcionó información para identificar que los acosadores son los profesores, o autoridades como el “Maestrosaurus acosadurus”, cuyo hábitat es el sótano de la biblioteca de la universidad. 

“Te hace creer que son amigos, te engaña con una falsa confianza, te abraza y te trata bien, pero cuando denuncias el acoso te amenaza con reprobarte o perder tus papeles de la universidad”, de acuerdo con “Cachorra 1”.

Las alumnas lamentan que el actuar de estas bestias incide negativamente en su formación profesional. 

Para protegerse de sus agresores cada una de ellas diseñó una máscara para proteger su identidad y al mismo tiempo para enviar un mensaje desde el instinto que un animal defiende su espacio y a las suyas.